Productos y anotaciones del Diplomado en Pedagogía Universitaria de la Universidad de San Buenaventura-Cali. 2014.
domingo, 27 de julio de 2014
DECISIONES DIDÁCTICAS PARA APRENDIZAJES SIGNIFICATIVOS EN ENTORNOS GLOBALIZADOS
miércoles, 2 de julio de 2014
CURRICULO COMO CAMPO Y COMO ASUNTO PEDAGOGICO, SOCIAL, CULTURAL Y POLITICO
Por Carmen Eugenia Cobo
Montenegro
Haber sido y seguir siendo estudiante, ser docente, lectora, mujer,
colombiana y ciudadana en el proceso de transición entre dos siglos, son
eventos que no sólo cargan de una historicidad propia las diversas formas de
abordar los roles, sino que también apuntalan mi reflexión sobre el currículo
en relación al campo específico de mi disciplina y a lo pedagógico. Si bien, es
posible objetivar muchos de los elementos del currículo, al punto de poder
traducirlos de alguna manera en productos textuales, esta vez deseo dejarme
implicar por algunos aspectos subjetivos y socio-culturales en mi devenir
histórico ligado al conocimiento mismo, sobre todo porque creo firmemente que
el “alma” misma del currículo es la que con mayor potencia incide en los
procesos de educativos más transformadores y significativos del sujeto humano.
Es posible que comparta con todos
mis compañeros(as) del diplomado, la emergencia cotidiana de preguntas tales
como ¿qué tengo para ofrecer al otro en el campo del conocimiento? ¿Cómo
construir saberes con el otro? ¿Cómo hacer que de la práctica docente, devenga algo
verdaderamente significativo para todos los participantes de la experiencia
académica? ¿Desde una perspectiva ética y política, cómo contribuir en el
fortalecimiento o formación de escenarios cuyo discurso se construya en la
búsqueda de la coherencia y no solamente la fuerza de la retórica? La
configuración de un currículo como campo y como asunto pedagógico, social,
cultural y político, requiere de la participación de varios actores: los
estudiantes, los docentes, los administrativos, las políticas públicas, las
perspectivas universitarias, los gremios profesionales y académicos, etc. Este
conjunto de actores han de procurar que la experiencia formativa proveniente de
los procesos institucionales de enseñanza-aprendizaje, propenda por la
construcción del conocimiento en un permanente interdiálogo entre estudiantes,
autores, realidades estudiadas y docente. Así, ha de decirse entonces que se
trata de un proceso de permanente transformación, puesto que se trata de un
diálogo cuya fecundidad depende de las tensiones propias de la construcción
desde lo diverso y múltiple.
En mi caso, el espacio curricular
que hace parte de mi potestad, se manifiesta principalmente en el trabajo que
se realiza en cada curso, en donde se propone porque los participantes cuenten
con un espacio académico, reflexivo y crítico que les permita pensar y
construir su rol disciplinar, desde el análisis de los contextos
socioculturales, las subjetividades particulares y las singularidades de los
sujetos, a la luz de las preocupaciones
contemporáneas y de propuestas “otras” de abordaje de los aspectos psico-sociales
vinculados con las formas como los ciudadanos actuales afrontan las
problemáticas propias y de su contexto. Y para ello se reconoce como necesidad
fundamental, que los estudiantes conciban sus propias preguntas y la posible
emergencia de respuestas que pueden
resultar muy lejanas de las verdades hegemónicas y universalizantes. Se trata
pues de un espacio curricular en donde la discusión activa y fecunda es en sí
misma la fuente de conocimiento. Allí actúo como alguien que desde su
convicción propone lecturas actuales y/o actualizadas sobre los
temas, que coordina la participación grupal, atendiendo directamente a algunas
de las preguntas o cuestiones que surgen en el aula, pero sin pretender ser la
dueña de un discurso con una sola y única verdad. Esa apuesta curricular, desde
lo micro, busca contraponerse a la mirada del estudiante como futuro trabajador-
mercancía, y defiende la necesidad de que un sujeto actúe siempre valorando el
ejercicio de coaprendizaje, en tanto
estudiante, ciudadano o profesional.
lunes, 23 de junio de 2014
TENDENCIAS EN EDUCACION SUPERIOR Y PEDAGOGIA UNIVERSITARIA
“Si
cada forma de vida desarrolla histórica y culturalmente una forma de
representar el mundo, y si la representación que denominamos científica no
cubre más que este limitado criterio de racionalidad propio del relativismo...
¿cómo determinar cuál es la forma de ver el mundo que debe seleccionarse y
administrarse?”
Terrén.
1999 pág 21
Cuando
Lyon (1996) afirma que “la postmodernidad se refiere sobre todo al agotamiento
de la modernidad” (pág 21), muestra que se trata de un tiempo en donde los
esquemas y regímenes de verdad del pasado reciente, pierden la vigencia que
sostuvieron en un largo periodo de tiempo histórico. En la verificación de tal
agotamiento, aparece un razonamiento diferente sobre el mundo y las ideas, que
se encuentra entonces de cara a la complejidad, la diversidad y la incertidumbre
y que, por lo tanto, supone como inviables las formas discursivas que antes
estaban centradas en premisas de tipo universalista. Se bordea entonces un
límite antes infranqueable que hace posible pensar en las lógicas del
acontecimiento, el devenir de los sujetos, la interpretación de los discursos y
las verdades y la posibilidad del encuentro con las divergencias. No obstante
esto trae consigo algunos bemoles propios de la tradición del conocimiento
sobre la cual se fundaba el racionalismo anterior y que alerta sobre algunos
peligros propios de la transición, como por ejemplo el del eclecticismo, tantas
veces temido en disciplinas como la psicología, y el positivismo contemporáneo,
que para seguir hablando de la psicología, se evidencia en fenómenos como el
que Terrén (1999) menciona cuando dice que: “Las secciones de psicología de las
grandes superficies comerciales se llenan de libros de autoayuda que democratizan
a buen precio una vasta terminología sobre las innumerables flaquezas que
aquejan a los yoes desconcertados.” (pág. 16)
Como respuesta a las condiciones y exigencias del mundo actual se han generado otros discursos, sobre todo aquellos que ponen su acento en la globalización y la transversalidad del currículo, que permite la configuración de hilos conductores de carácter interdisciplinario para algunos contenidos disciplinares o paradigmáticos, de cara a la lectura que hace la escuela del mundo exterior. Ello ha sido mucho más viable a la luz de las Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación, que han generado cambios importantes en la relación de los sujetos con la información y con el conocimiento.
Zabala G, I et al (2009).La Educación del Siglo XXI de
acuerdo a la perspectiva del paradigma ecológico: Una Alternativa para la
sostenibilidad. Revista de Investigación Vol. 33. Núm 68
El
campo de la educación, como muchas otras disciplinas –sobre todo de las
ciencias sociales- se ve también interrogado e impelido a movilizaciones
esenciales con respecto a sus dinámicas, contenidos y postura pedagógicas. Tanto
las condiciones de contexto histórico y cultural como la producción pedagógica
actual, que no es ajena a dicho contexto, permiten vislumbrar la complejidad
del campo de la Educación y configuran diversos discursos respecto a todos los
asuntos implicados dentro del proceso educativo. La educación, cuya misión
actual es contribuir al proceso de humanización del hombre en tanto ser
racional, autónomo y solidario, se justifica epistemológica y políticamente en
un amplio universo discursivo sobre el campo educativo, dentro del cual
reconocen sobre todo algunas corrientes que potencian de manera constante
(mediante estudios, investigaciones, reflexiones y textos) la línea de
pensamiento sobre el cual se fundamentan.
Al igual que los modelos epistemológicos de ciertas disciplinas, las
corrientes pedagógicas tienen algunos ejes de apuntalamiento en común, aunque
anuden diferentes conceptos a los mismos. Así es que asuntos tales como la profesión docente, la escuela, el currículum y el aula, se constituyen como nodos
problémicos objeto de estudio y de debate en el plano discursivo sobre la
Educación y la Pedagogía. Suarez (2000) identifica tres fuertes corrientes
pedagógicas en la actualidad: el Paradigma Ecológico, las Pedagogías Críticas y el Constructivismo. Pero muestra luego cómo
el discurso de la globalización y de la transversalidad del currículo comienzan
a ser necesariamente tenidos en cuenta más allá de los tres modelos en que el
autor hace énfasis.
Miremos primero comparativamente algunas características generales de
estos modelos:
Como respuesta a las condiciones y exigencias del mundo actual se han generado otros discursos, sobre todo aquellos que ponen su acento en la globalización y la transversalidad del currículo, que permite la configuración de hilos conductores de carácter interdisciplinario para algunos contenidos disciplinares o paradigmáticos, de cara a la lectura que hace la escuela del mundo exterior. Ello ha sido mucho más viable a la luz de las Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación, que han generado cambios importantes en la relación de los sujetos con la información y con el conocimiento.
Todo ello plantea nuevos
retos al docente, del que Suarez afirma que debe entonces “estudiar y formarse
permanentemente para estar a la altura del mundo incierto y complejo, no para
dejarse arropar pasivamente, sino para luchar crítica y constructivamente en
procura de procesos formativos relevantes, asertivos y ecológicos para todos
los hombres, que lleven a un diálogo permanente con su devenir desde una opción
educativa más humanizadora, a fin de subsanar las profundas desigualdades
sociales del mundo actual.” (Suárez,
M. 2000 pág.51). Y en efecto es importante poner especial atención en la
constitución de procesos formativos altamente significativos hacia los procesos
de humanización, pues de lo contrario se corre el riesgo de volver a crear
nuevas metanarrativas y a configurar otros universalismos que encuentren su
nicho de germinación en el vacío de legitimidad de las instituciones modernas.
Pues como dice Terrén (1999) “ El debilitamiento de la base ideológica de la
modernidad sobre la que se edificó el discurso de la educación pública moderna
ha sido aprovechado por una ofensiva neoliberal que busca restaurar la
legitimidad de y en la educación, mediante un renovado discurso de la calidad,
la excelencia y el mercado” pág 12.
Más
allá de lo expuesto por Suarez (2000), Terrén (1999), muestra que lo que puede
denominarse genéricamente como “La escuela, es un escenario fragmentado en el
cual cohabitan, desde instituciones educativas con poca capacidad de innovación
y garantía de desempeño docente y estudiantil,
hasta instituciones “en las que predomina un clima abierto de discusión
acerca de la reorientación de métodos y objetivos” con “apertura a las transformaciones,
cultura abierta y participativa, flexibilidad en la gestión, clima fluido de
discusión y participación”(Pág 33) que serán las preferidas por aquellos
miembros de la comunidad que se encuentren en búsqueda de sistemas educativos
capaces de afrontar las condiciones actuales de conocimiento en los términos
que la actual Cultura de la Calidad, considera necesarios y deseables.
Así
las cosas, se hace entonces deber del docente de la posmodernidad, la
globalización y la trasversalidad, hacerse cargo de un discurso basado en la
lógica empresarial de disposición al cambio o de, como lo señala Terrén,
citando a Gimeno (1994) “revitalización renovada de la fe en el poder
autoregulador y creador del mercado liberado” (Gimeno 1994, p. 6). El docente
entonces es un sujeto apelado por la ideología de la gestión, un profesor
motivado, realizado y creativo cuya competencia depende en gran medida de que su
labor intelectual como distribuidor de conocimiento se revista de los valores
laborales de un nuevo profesionalismo docente: satisfacción en el trabajo,
sentido de la eficacia, implicación y compromiso, independencia, perspectiva de
carrera y formación permanente”. (Terrén 2000. pág 34) Todo ello reviste la
paradoja de un discurso que promueve en el acto, lo que se niega en la idea.
Por
la fuerza de su postura, es importante -para terminar- tomar a la letra a Terrén, cuando afirma
que: “La
clave del modelo de dominación implícito en la actual reestructuración educativa
radica en la afinidad que guardan entre sí la nueva gestión de la cultura
organizativa, la reconceptualización del trabajo docente y el discurso de la
calidad y la excelencia que proporciona cobertura ideológica a ambos. La
consideración conjunta de estos tres frentes es lo que permite poner de
manifiesto la peculiar versión del triángulo de dominación
(legitimidad-cultura-disciplina) con que el discurso del mercado, la eficiencia
y la calidad está liderando la reestructuración de la organización educativa en
curso, bajo las condiciones de la postmodernidad” (Terrén 2000, pág. 35) y este autor continúa páginas después
enfatizando que “La reiterada exigencia de calidad y excelencia es, en el fondo,
una desesperada demanda de motivación; un intento de reconstruir la identidad
de la organización a partir de la subjetividad de sus miembros. Teniendo en
cuenta hasta qué punto la organización del trabajo puede condicionar la forma
de pensar y percibir de los trabajadores, su forma de percibir la organización
y de percibirse a sí mismos y, en definitiva, la forma en que se forjan su
identidad profesional, cabe preguntarse hasta qué punto dicha subjetividad está
intentando ser sometida en este programa al efecto de las “ilusiones
decisorias” que Marcuse denunció como síntoma de una falsa conciencia feliz.”
(Terrén 2000, pág. 37).
Les invito a visitar, a propósito de este tema, el glogster LA UNIVERSIDAD Y SUS DESAFIOS
Les invito a visitar, a propósito de este tema, el glogster LA UNIVERSIDAD Y SUS DESAFIOS
Y finalmente la película documental: Entre Maestros...
BIBLIOGRAFIA
Lyon,
David. 1996. Postmodernidad. Madrid: Alianza.
Suárez,
M. (2000). Las Corrientes Pedagógicas Contemporáneas y sus Implicaciones en las
tareas del Docente y en el desarrollo curricular. Acción Pedagógica. (Revista
en línea) 9. Pedagógica. Vol19 Núm. 1 y
2. Tomado el 16 de junio de 2014. de http://www.saber.Ula.ve/db/ssaber/6docs/pubelectronicas/acciónpedagógica/vo19num1y2/
Art6_12y9.pdf
Terrén,
(1999) Postmodernidad, legitimidad y Educación. Tomado de Educação &
Sociedade, año XX, Núm. 67.
Valenciano,
Ligia Rojas (2006) El enfoque constructivista
en el curriculum de enfermería: motivación, dificultades y demandas que
enfrenta el o la docente. Enfermería Actual en Costa Rica, vol. 5, Núm. 9,
octubre-marzo, 2006, Universidad de Costa Rica. Costa Rica
Vergara,
F. (2009). Patxi Lanceros y Las Fronteras Reveladas de lo Moderno: De la
Revolución a La Globalización. Atenea (Concepción), (500), 103-122. Tomado el 23
de Junio de 2014,
Http://Www.Scielo.Cl/Scielo.Php?Script=Sci_Arttext&Pid=S0718-04622009000200008&Lng=Es&Tlng=Es.
10.4067/S0718-04622009000200008.
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